Rogelio Rodríguez Gómez, natural de As Pontes, llegó a la comarca de Bergantiños en los años 40 para hacer unas obras y ya no se movió. En Carballo fundó su familia y puso los cimientos de la empresa que desde 1997 se llama Construcciones Vázquez y Reino.

Aunque los primeros pasos los dio el bisabuelo de la generación que lleva hoy las riendas del negocio familiar, lo cierto es que fue el abuelo, Ramón Vázquez Martínez, nacido en Valenza (Coristanco), el que empezó a construir la empresa actual. La adjudicación, en 1947, de las obras de la carretera Coristanco-Cereo marcó un antes y un después en la trayectoria de Construcciones Vázquez y Reino, que desde siempre ha orientado su actividad hacia la obra pública. Su hijo, Ramón Vázquez Rodríguez, recogió el testigo de su padre, y de igual modo lo cedió a sus tres hijos. Diego, Ángel y Daniel Vázquez Reino, que desde muy temprana edad sintieron la ilusión por continuar la senda familiar, tanto a pie de obra como desde el área de administración, han impulsado el negocio familiar en los últimos años.

Construcciones Vázquez y Reino se encuentra actualmente en crecimientos medios anuales del 40 % en su facturación, que se corresponden con incrementos proporcionales de su plantilla, compuesta por más de cuarenta trabajadores.